Tener una empresa hoy en día es algo más complejo que hace años. Y no porque todo se ha complicado en general, sino porque ahora existen más herramientas que, aunque puedan sernos de mucha ayuda, conllevan un tiempo de aprendizaje y otro de perfeccionamiento.

A continuación voy a exponer 5 tips o consejos que sabes que existen, sabes que son útiles, pero que solo algunas personas los utilizan plenamente hoy en día. Si quieres que tu empresa o tu proyecto tengan un futuro más sólido, estos consejos pueden ayudarte a conseguirlo.

5_tips_para_tu_empresa

1. Proceso de Diseño

Podríamos hablar del concepto de “escalera del diseño” o “design ladder” (hablaré más adelante de este concepto) pero resumiendo esta idea; se trata de usar el diseño como propuesta de valor de tu empresa, producto o proyecto, y no como un simple embellecedor.

Trata de unir fuerzas con un diseñador o diseñadora para que te ayude a identificar correctamente cual es la raíz de tu problema y te aporte las soluciones necesarias para acometerlo de la manera más eficaz. Recuerda que el trabajo de cualquier diseñador/a es identificar un problema y aportar soluciones creativas a dicho problema.

2. Construcción de una marca

Si eres de los que creen que montar o construir una marca se basa en hacer un logo, o unas tarjetas de visita, estas cayendo en el primer error que cometen muchos empresarios y diseñadores.

El logo no es más que uno de los muchos elementos que hacen reconocible (o no…) a una marca. Construir una marca no es, en definitiva, labor de ningún diseñador/a, sino una labor tuya del día a día. La marca te diferencia de tus competidores. La marca te ayuda a crear una imagen corporativa, que es la opinión que puedan tener los consumidores de tu producto o servicio y el trato que reciben por parte de la empresa. Una marca tiene que contener unos elementos identificativos sólidos, cohesionados y claros. Tiene que reflejar valores, emociones y, sobretodo, seguridad y fiabilidad.

Preocúpate día a día de seguir un camino y de tener una meta clara. Si, todos queremos ser multimillonarios y comprarnos un dinosaurio, pero las metas pueden ser menos ambiciosas y siguen estando bien (el dinosaurio ya vendrá con el tiempo…). Por ejemplo, puedes construir tu marca para que, con el tiempo, sea la más competitiva por ser “low-cost”. O la más exclusiva, la más rápida, la que mejor servicio de atención al cliente tiene, o la que más se preocupa por el servicio post-venta.

3. Página Web

Yo creo, y esta es mi opinión, que las tarjetas de visita han muerto. ¡Ojo!, soy fiel amante de los medios impresos, en especial las tarjetas, pero debemos afrontar la realidad. Hoy en día podemos no recibir ninguna tarjeta o recibir doscientas setenta y dos en diez minutos y tirarlas todas menos una que te ha gustado porque es muy singular.

Es imperativo hoy en día tener una página web porque es la mejor de las presentaciones. No importa si no vendes productos online, una web también puede ser simplemente un escaparate de ti mismo o una manera de que tu audiencia te conozca y pueda contactar contigo. ¿No hacían esto las tarjetas de visita?

4. Redes Sociales

Muchas, muchísimas empresas tienen perfiles en redes sociales. Pero, ¿Cuántas de ellas las utilizan correctamente? De poco sirve tener un perfil en todas y cada una de las redes sociales como si fuesen meros buzones. Sin vida, sin movimiento.

Una red social es una herramienta potentísima para tener una audiencia, tener contacto con esta, estudiarla, aprender de ella, expandirla y mantenerla informada de todos los movimientos de tu empresa que puedan interesarle. Pero ten cuidado, hay una delgada línea entre mantener informado y molestar, así que úsalo con moderación y efectividad.

5. Marketing de bajo presupuesto y alto impacto

Este punto tiene mucha relación con el anterior, puesto que la mayoría de las redes sociales son plataformas ideales para el marketing de alto impacto. Es fácil perder el tiempo y el dinero por una comercialización ineficaz, por lo que es importante que aprendas a utilizar el marketing de bajo presupuesto y alto impacto como puede ser el servicio de promoción para empresas de Facebook.

Este puede ser un campo complejo, digamos que sigue el esquema de un iceberg. Cuanto más te sumerges, más hay. Por ello, tómatelo con paciencia y aprende poco a poco, porque estas herramientas usadas de manera eficaz pueden ahorrarte mucho tiempo y dinero y hacerte ganar mucho más. Otra opción a tener en cuenta es contratar a un profesional en este sector. Muchas veces invertir en este tipo de perfiles es una apuesta a medio-corto plazo que suele salir rentable.